noBusc012232Osde BinarionoBusc012232
noBusc012232
NovedadesnoBusc012232
Prevención 01/01/2006
La salud bucal de tu bebé
El riesgo de desarrollar caries u otros trastornos está presente desde la aparición del primer diente. Una consulta odontológica temprana permite a los padres asesorarse acerca de la mejor manera de mantener los dientes de su hijo sanos para toda la vida.

Desde hace algunos años existe una mayor preocupación por optimizar nuestra calidad de vida y por la prevención de enfermedades. Y no se excluye de esto el cuidado de los dientes, algo que todos deberíamos tomar con  más cautela, especialmente cuando se trata de los niños.

Cuando los primeros dientes del bebé aparecen, es el momento indicado para realizar la primera consulta con el odontólogo.

Desde antes de nacer
Contrariamente a lo que muchas mujeres creen, la visita al odontólogo durante el embarazo resulta imprescindible, ya que la salud bucal de la madre influye -sin que ella lo advierta- en la boca de su bebé.

Los microorganismos responsables de la formación de caries son varios; si la madre no tiene su boca en condiciones, puede transmitir, a través de la saliva, esos gérmenes a su hijo en el momento de la erupción de sus primeros dientes.

Por eso, es importante llegar al parto con la boca sana. Si la madre no tiene microorganismos, no habrá peligro de que pueda transmitírselos a su bebé.

Los dientes del bebé
El cuidado de la boca debe iniciarse con la erupción del primer diente.

Comúnmente conocidos como “dientes de leche”, las piezas dentales primarias o temporarias son veinte y cumplen las mismas funciones que las permanentes: alimentación, fonación y estética, además de preservar el lugar que ocuparán los dientes permanentes.

Por lo general, comienzan a aparecer alrededor de los seis meses de vida, proceso que suele finalizar aproximadamente al año y medio.

Más adelante, alrededor de los cinco años, empieza el recambio por las piezas permanentes.

Una consulta oportuna
Para gozar de una buena salud general, es necesario cuidar adecuadamente los dientes y desterrar la costumbre de ir al dentista cuando el problema se evidencia. En ese momento, ya es tarde.

Cuanto antes iniciemos las consultas regulares con el odontólogo, mayores serán los beneficios en el futuro. Por eso, lo ideal es comenzar durante el primer año de vida, cuando empiezan a aparecer los primeros dientes.

De esta manera, cualquier tipo de problema puede ser detectado a tiempo, tratado, e inclusive evitado.

  • La consulta odontológica durante el primer año de vida tiene como objetivos:
  • Informar a los papás sobre el desarrollo de la boca del niño.
  • Instruirlos acerca de los hábitos de higiene adecuados para cada edad.
  • Establecer la necesidad de administrar flúor o no.
  • Si el bebé toma biberón, indicarles hasta qué edad puede hacer la toma nocturna sin riesgo de desarrollar caries.
  • Aconsejarlos respecto de la elección de los alimentos, dado que algunos resultan más cariogénicos que otros.
  • Comenzar a establecer una relación fluida entre la familia y el profesional.

La importancia de la higiene
La higiene es una de las armas más poderosas en la lucha contra la caries dental.

Al principio, puede efectuarse con una almohadilla de gasa estéril, o bien con los cepillitos de goma especiales para bebés, que la mamá se coloca en el dedo como un dedal.

Una vez que el pequeño acepta el procedimiento y se acostumbra, puede comenzar a usarse un cepillo dental apropiado, de cabezal pequeño y cerdas suaves.

Es primordial cepillar correctamente los dientes después del alimento de la mañana y antes de dormir.

Cómo limpiar los dientes del bebé

  • Si el bebé tiene uno o pocos dientes, pueden limpiarse con una gasa estéril o bien con un cepillito dental especial para bebés.
  • Cuando el pequeño ya tiene más dientes y está acostumbrado a la rutina de higiene diaria, se puede usar un cepillo dental de cabezal pequeño y cerdas suaves.
  • Los dientes deben cepillarse en forma de barrido, horizontalmente, sin olvidar ninguna superficie, por afuera y por adentro, incluida la zona de corte y trituración de los alimentos.
  • Si el bebé es muy chiquito conviene no usar pasta dental. Dado que aún no es capaz de escupir bien, el pequeño podría tragar parte de la misma.

Flúor ¿para qué?
El flúor otorga mayor vigor al esmalte de los dientes 
en formación y ayuda a reducir la cantidad de ácidos producidos por las bacterias, por lo que resulta uno de los métodos más eficaces para prevenir las caries.

Además, actúa con los minerales presentes en la saliva reparando y endureciendo el esmalte ya dañado por los primeros estadios de la caries.

En diferentes presentaciones: gotas, pastillas, enjuagues, pastas dentífricas, el pediatra o el odontopediatra recomendarán la más adecuada para el bebé.

Dieta versus caries
Los hábitos alimenticios, que comienzan a formarse con la incorporación de los semisólidos y que perduran toda la vida, influyen más de lo que se cree en la formación de caries. Por eso, es importante que el pequeño aprenda a comer sano.

A medida que el bebé esté en condiciones de ir incorporando los distintos alimentos -de acuerdo con la indicación del pediatra- es necesario ofrecerle una dieta balanceada, que incluya los principales grupos de la pirámide nutricional: pan, pastas y cereales, frutas y verduras, lácteos, carnes (vacuna, pollo y pescado) y huevo, y una menor cantidad de grasas y azúcares.

Conviene recordar que los alimentos que contienen cantidades excesivas de azúcar, como las golosinas, jugos, gaseosas, yogures, postres favorecen el desarrollo de caries. En cambio otros, como el queso, la zanahoria, el pepino y las verduras en general, son poco acidogénicos y muy saludables para los dientes.

Para tener en cuenta...
Una vez que los dientes comienzan a aparecer, es necesario evitar que el niño se duerma con la mamadera o prendido al pecho. El azúcar de la leche se transforma en ácido que se adhiere a los dientes y favorece el desarrollo de caries.

Por el mismo motivo, nunca debe endulzarse el chupete con sustancias que contengan azúcar. Recuerde: la salud de los dientes depende básicamente del cuidado que les brindemos. Además de una higiene adecuada, los correctos hábitos alimenticios y una oportuna visita al odontólogo son las herramientas de prevención más eficaces.

Dra. Liliana Levin
Odontopediatra


 
 
noBusc012232
Av. Leandro N. Alem 1067 - Piso 9 - C1001AAF - Buenos Aires - 0800 555 6733 (OSDE)
Acuerdo con el usuario - Política de privacidad - Defensa al consumidor - © OSDE BINARIO 2008 - Todos los derechos reservados